Fetish (al otro lado de la mente...)

Se define el fetichismo como la excitación erótica o el logro del orgasmo a través de un objeto fetiche o una parte del cuerpo en particular, postura, etc.
Para Freud, se trataba de una parafilia o desviación sexual. Claro que para él los fetichismos sexuales surgían en los hombres como resultado de un trauma infantil relacionado con el miedo a la castración: “cuando un niño descubre la ausencia de pene en su madre, vuelve la vista aterrado, y el primer objeto en que la fija después del trauma se convierte en su objeto fetiche”. Lo cual automáticamente excluiría el que las mujeres tuviésemos nuestros propios fetiches, cosa que se ha evidenciado que no es cierta.
Menos mal, que las teorías más modernas acerca del fetichismo sexual lo relacionan con las teorías del comportamiento humano y la idea de "condicionamiento". Así, alguna experiencia en la infancia podría causar la relación entre el placer sexual y determinado objeto, relación que se mantendría en la edad adulta. No soy psicóloga, pero tampoco estoy de acuerdo completamente con esta teoría.
Dentro de los distintos fetichismos podrían establecerse diferentes niveles, desde la simple atracción sexual hacia ciertas partes o tipos de objeto, hasta la necesidad absoluta del fetiche para poder alcanzar el orgasmo.
Como objetos, posturas y situaciones más comunes dentro del fetichismo, he encontrado a veces verdaderas atrocidades… pero no son esas a las que quiero referirme sino a las más comunes e incluso estéticamente agradables para quienes no profesamos ningún tipo de culto hacia estos.
Una de las más repetidas es la polofilia o adoración de los pies. Este mes, incluso se ha celebrado un encuentro sobre este tema. Se da toda una ceremonia cultual relacionada con este fetiche. Es quizás uno de los más socorridos en las escenas que quieren trasmitir este concepto. Suele darse más entre los hombres y está muy relacionada con el fetichismo sobre zapatos. Sobre este último se encuentran verdaderas galerías sobre los mismos, zapatos altísimos y elegantísimos de altos tacones de aguja llenan páginas completas sobre este tema.
Es ese quizás uno de los fetiches más inocentes, como objeto en sí… uno puede mirar zapatos tranquilamente sin que nadie le llame obseso en mitad de unos grandes almacenes, imaginaos el revuelo si hubiese una estantería dedicada a canes o paddles y nos parásemos ante ellas para deleitarnos en su magnífica forma…
Un antifetiche de estos serían unas zapatillas de deporte color verde pistacho ¡¡con tacón fino!! que os aseguro le he visto hoy a una chica por la calle… debe ser la pesadilla del fetichista convencido.
El de la ropa interior femenina, también más profesado por el sexo masculino es otro de aparente inocencia, uno puede mirar todo lo que le apetezca y al final pedir que se lo envuelvan para regalo y es a su vez uno de los fetiches que también a las chicas nos gusta admirar. Nada como comprar ese conjunto de encaje tan atrevido e imaginarse la cara de nuestra pareja al verlo sobre nuestros cuerpos… claro que para lo que suelen durar puestos…
Dentro de este podemos encuadrar el gusto por las medias y ligueros. Tan sensuales… agradables para mirar… elegantes, con ese toque tan sofisticado que dan, incluso cuando es la única prenda que queda sobre el cuerpo desnudo. Las más bonitas… naturalmente las que se sujetan con el liguero y las que, terminadas en una banda de blonda bajo la que hay una línea de silicona, se sostienen por sí mismas sin necesidad del liguero. También tendrían su antifetiche en los panties… cómodos de llevar, pero parecen hechos para desmoralizar al fetichista.
Otros posibles fetiches son las posturas, en esto si que se dan gustos y variedades. Desde la sensualidad en una postura sugerente, atrevida, explícita… hasta algo más concreto como una mujer en cuclillas, de apariencia distraída… pero sensual y provocadora en su propia inocencia… uys… se me cayeron las llaves!! Y puedes provocar un cataclismo mental en alguien que sepa apreciar la situación con ojos cazadores.
Personalmente, hay varias posturas que me excitan mucho… ya lo he contado en algunos post, recostar el cuerpo sobre la mesa mientras las piernas permanecen entreabiertas, tumbarme en la cama con unos almohadones bajo el vientre y lo más de lo más… la clásica de manos a los tobillos (creo que me sentiría muy violenta si me lo pidiese un spanker, pero en la soledad de mi habitación ya sabéis que todo vale). El sencillo hecho de adoptar una postura concreta y permanecer así durante un tiempo, breve para no aburrir, es ya excitante en sí mismo sin necesidad de nada más.
Se dan otros fetiches, de los cuales podría hablar mejor que yo Cristian, otro vecino de blog… cuyo nombre (no se si es el verdadero o un nick) parece puesto a cosa hecha para hacer gala a sus gustos. Aunque no lo comparto, reconozco que alguna foto con las que ilustra su blog tienen una estética muy atractiva.
Más sencillos y cotidianos los encontramos en escotes, piercing e incluso tatuajes para algunos pueden ser motivo de fetichismo absoluto por estos. También algunas palabras pueden ser consideradas fetiche… pero ahí si se da una variedad demasiado extensa como para hacer referencia de ellas… aunque diré la mía: “amante”… que para mí significa quien se entrega… nada más, sin ninguna otra connotación adicional.
El latex necesitaría un artículo para sí mismo y nos llevaría nuevamente al bdsm que no es objeto de este blog... pero es una de las cosas que mueve más fetiches.
Y más específicos del mundo spanko… los encontramos en los objetos que cada uno prefiere como implemento. Fustas, canes, paddles… birch… determinados atuendos de tipo colegial, secretaria, etc. Aquí cada uno puede tener sus propios gustos, no por el uso en sí, sino por la visión y posesión de los mismos. Uno puede detestar el uso de una cane… y tener una como objeto fetiche sin plantearse su uso. Por eso precisamente son fetiches.
Todo esto, en su justa medida, puede ser otro aliciente de los distintos juegos sexuales, sin entrar en actitudes enfermizas en cuanto a ellos. De hecho, solo “podrían” considerarse insanos en el caso de ser completamente necesaria su presencia y cultualización sin la cual no se daría una excitación o no se lograse el orgasmo sin ellos, por lo demás… pueden ser bonitos complementos que ayuden a crear una situación de gran tensión sexual y por tanto contribuyan a una experiencia más intensa.
De los que me he dejado en el tintero, por olvido o desconocimiento, me gustaría que me hablaseis los demas.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




cristian dijo
Me parece esplèndido que incluyas un enlace mio , lo harìa yo tambièn pero ya te expliquè que no lo se hacer , al menos en blogspot .
Interesante artìculo , me ayudò a aclarar algunos puntos que aùn estaban confusos en mi .
Mientras el fetichismo y "otras extravagancias" (si cabe ese mote) constituyan el MEDIO para lograr el fin que es la plena sexualidad , tampoco veo ningùn problema . Se debe tener cuidado de que esos medios no se conviertan en fines en si mismos ; eso conlleva tan sòlo neurosis e infelicidad , sin mencionar que no llegaremos a la plena satisfacciòn sexual .
PD : gracias por mencionarme
cariños desde Chile
Cristiàn
PD PD : el nombre Cristiàn no fuè a propòsito de cristo , jajajaja , al menos no concientemente . TAl vez en algùn recòndito lugar de mi cabeza asì fuè .
18 Octubre 2006 | 10:33 PM