Nosotras que no somos como las demás...

Por desgracia, no llegó a reflejar Lucia Etxebarría en su libro "Nosotras que no somos como las demás", que habla sobre los problemas vinculados a la identidad sexual, la distribución de roles, los géneros y la diferencia sexual y sin embargo no habla de las que somos realmente diferentes: las spankees... sobre las cuales me atrevería a atribuirle a la autora un total desconocimiento, ya que de haber sabido algo sobre el tema seguro le hubiera sacado mucho más partido a su libro, que pasó por las librerías sin pena ni gloria, a la vez que incrementado la escasísima colección de literatura con pequeñas joyas sobre spank en su interior.
Ahora que he comenzado a conocer a más spankees en este pequeño mundo donde siempre estamos los mismos en distintos lugares, comienzo a tener algo más de confianza con algunas de las que suelen prodigarse en blogs o a las que tengo la suerte de encontrarme de vez en cuando en algún chat.
Es realmente una suerte, porque nos encontramos a nosotras mismas a través de las demás... contándonos sobre todo que es lo que nos hizo darnos cuenta de nuestra "pequeña diferencia", como lo vivimos al descubrirlo y como lo sentimos ahora, cuando hemos llegado a asimilarlo y a incorporarlo a nuestra vida diaria.
Así, a través de estas conversaciones he ido conociendo a chicas que son realmente increíbles... y no soy la única que ha reparado en que dentro de nuestra "diferencia" hay algo que nos iguala entre nosotras. Una especie de perfil de la spankee. Incluso en algún comentario de otro blog he leído alusiones al tema, coincidentes con mi propia opinión.
Todas son chicas con una vida plena, activas, implicadas con su entorno. Mujeres de carácter fuerte, que controla lo que hay a su alrededor, dirigen y son uno de los más fuertes pilares en su puesto de trabajo.
Mujeres cultas, amantes de la literatura (sobre todo la erótica... para que vamos a andarnos por las ramas)y de las artes en general. Capaces de alternar trabajo con estudios superiores y que además les sobre tiempo para otras muchas actividades. Jóvenes universitarias con prometedoras carreras por delante, mujeres implicadas en política y defensa de los derechos de la mujer, porque una cosa son los juegos eróticos consentidos y otras el barbarismo imperante en esta sociedad aún machista en demasía.
Mujeres J.A.S.P. (Jóvenes aunque spankees perturbadoras -como sinónimo de rebeldes-). Mujeres capaces de ser las más competitivas de su entorno y luego tenderse casi sumisas en las rodillas de su spanker con total abandono y dulzura, capaces del más férreo dominio en su profesión y de la más suave y absoluta entrega cuando son regañadas y reciben unos azotes de él... ¿casualidad o condición? lo que si está claro es que las spankees si podemos decir, además con el máximo orgullo, que no somos como las demás.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




Fer dijo
Bueno, el problema es que Lucía Etxebarría no se entera del spank ni de nada. Esta chica inició en La Vanguardia una columna sobre sexualidad que fue una auténtica arrancada de caballo y parada de burro, manejaba cuatro dogmas propios de una activista de los años 70 que iba al miting en cuarta fila y no se enterba muy exactamente de que iba la película... además se da unos aires de intelectual que si te acercas mucho te puedes resfriar.
En cambio el artículo de hoy es fresco y tierno con respecto a tus colegas de código genético, realmente es algo muy poco machista romper con la estúpida competencia femenina y poder admirar a otras mujeres, reconocerse en ellas y desarrollar una auténtica amistad. Me ha gustado mucho!
14 Noviembre 2006 | 12:53 AM