La otra cara de la luna (II): Esencia de mujer... spankee.

"Quiero que me oigas sin juzgarme, quiero que opines sin aconsejarme, quiero que confíes en mí sin exigirme, quiero que me ayudes sin intentar decidir por mi, quiero que me cuides sin anularme, quiero que me mires sin proyectar tus cosas en mi, quiero que me abraces sin asfixiarme, quiero que me animes sin empujarme, quiero que me sostengas sin hacerte cargo de mi, quiero que me protejas sin mentiras, quiero que te acerques sin invadirme, quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten, quiero que las aceptes y no pretendas cambiarlas, quiero que sepas que hoy puedes contar conmigo... sin condiciones" ...
Toda esta retahíla tampoco es de mi cosecha, es de J. Bucay, pero básicamente resume lo que podría desear una spankee. A cambio las spankees nos damos por completo, desnudamos nuestro cuerpo, pero también nuestra alma... nos quedamos indefensas física y emocionalmente, vulnerables... con los sentimientos a flor de piel y el corazón descubierto...
Naturalmente sabemos lo que puede ocurrir después, pero también sabemos que a veces pueden quedar marcas después de una sesión de azotes y seguirnos acudiendo dóciles al castigo cuando se nos llama para ello. Es otra de las ideas enfrentadas que se tienen acerca del spank.
Cada una siente y vive sus experiencias de una forma íntima y personal, completamente distintas a las que vive otra spankee. Naturalmente, también hay muchas situaciones comunes y sobre todo muchas sensaciones que se perciben y se exteriorizan de formas similares, pero aparte de los detalles que nos acercan y nos igualan, cada una es un mundo ... y sus circunstancias.
Esto último se da porque también somos distintas como personas. Entre nuestras diferencias, una de las que encuentro más acusada es el nivel de entrega y/o sumisión para con su spanker y el propio carácter de cada una.

Algunos spanker afirman que les gusta la entrega casi sumisa en su spankee a la hora de darle unos azotes y que esta los acepte sin oponer resistencia. Por eso, pensando sobre mí misma me doy cuenta de soy de las que tiene un carácter fuerte, indomable han llegado a llamarme literalmente y esto me lleva a pensar en que realmente, en estos casos, que me consta que abundan, la entrega ha de ser más completa y la confianza mayor.
Una spankee con carácter somete mucho más de sí misma para aceptar el castigo, naturalmente le supone un placer, en caso contrario no estaríamos hablando de spank. En el fondo, y esto es una duda ¿serán ellos conscientes de esto? del "mérito" que supone ser la persona en quien una spankee deposita todo lo que se siente y es dentro de esta extraña forma de relacionarse que se da en el mundo spanko.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




cruzhada dijo
Estamos ambos leyendo el artículo y nos ha parecido fantástico, muy cierto que desnudamos el cuerpo y el alma y que cuando se tiene un carácter fuerte es mucho más meritorio entregarnos a un castigo que dolerá, a pesar de que resulte placentero también. Realmente, brillante.
30 Noviembre 2006 | 10:02 PM