¿Disciplina doméstica o nalgadas eróticas en pareja?

Son muchas y muy variadas las opiniones que pueden leerse sobre este tema y mucho más variadas las que se comentan entren spankees que lo han experimentado de una u otra forma.
Para unas, la situación ideal es aquella en la que son corregidas por sus faltas o errores por su pareja, de forma consensuada, está claro, pero una vez pactados los términos, límites y hasta donde se está dispuesto a llegar, las spankees que se decantan por este estilo de vida son plenamente felices asumiendo su rol y siendo reprendidas y castigadas por su pareja según lo convenido.
El disfrute está en lo cotidiano, en lo inesperado o esperado de cada momento, en frases típicas de este rol como lo de "espera que lleguemos a casa que verás", "después hablaremos tu y yo de esto y ajustarmos cuentas"... un sin fín de frases fetiche dentro de esta forma de practicar el spanking, donde además, las spankees que lo prefieren se siente "ayudadas" a corregir su comportamiento y lo hacen de muy buen grado.
Un ejemplo podría ser el archiconocido "Plan de Nalgadas Spencer", aunque esta también sería otra variante dentro de la disciplina doméstica, pues ambos pueden ser spanker o spankee dependiendo de quien cometa la falta.
Después está la otra forma de disfrutar el spank en pareja, la que no podríamos definir como disciplina doméstica. En ella, el consenso terminan en el hecho de que se produzcan unas escenas donde hay azotes de forma erótica, calculada, cumpliendo a cada instante nuevas fantasías, explorando nuevas sensaciones ... pero en pareja. Con la pareja habitual para ser más exactos.
En la otra forma de azotes en pareja, el que asume el rol de spankee (puede ser cualquiera de los dos), no es castigado por una falta real que el otro debe corregir, sino que ambos se entregan cuando lo desean a una sesión que por supuesto es la antesala de la pasión más desbordada... si nó, no tendría gracia, claro. En esta, el que asume el rol de spankee no desea ni necesita ser castigado/a , sino que ambos exploran este tipo de erotismo hasta donde deciden hacerlo.
Ambas prácticas tienen en común por un lado el entorno casero y seguro donde se lleva a cabo, la oportunidad casi constante de recurrir a los azotes para corregir una situación o símplemente buscar la excitación mútua y la unión que todas las spankees que me han hablado del tema dicen que han conseguido con su pareja después de ser nalgueadas por ellos. Alguna spankee incluso afirma haber revitalizado su matrimonio después de probar con el spank.
La diferéncia... el grado de introducción de la disciplina y la aceptación constante del rol. En la disciplina doméstica este es total y la spankee acepta ser corregida de forma constante cuando se de el caso de que se lo merezca y en las nalgadas eróticas los roles son ocasionales y la aceptación del castigo menor y limitada.
No siempre se consigue llegar al término que la spankee necesita o desea, pero lo bueno es hablarlo con la pareja y ya que se ha llegado hasta ahí, dando el paso más dificil que es compartirlo con él y hacerle spanker de la noche a la mañana... intentar ayudarle también a comprender nuestras peculiaridades para conseguir juntos la plenitud en esta forma sana y consensuada de disfrute.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




Cometospk dijo
Bueno, yo soy contrario al uso de los azotes como correctivo o castigo. Refiriendome con esto a castigos reales, porque si me gustan los roles y juegos, pero no la disciplina doméstica, pero os comprendo y respeto a todos los que la practicais. A mi me gusta mas la variante erótica del spanking, me parece una deliciosa mezcla de ternura, un poco de picante y mucho frenesí que me pone a cien por hora.
Un beso a tod@s
Disfrutad de los azotes del puente...
7 Diciembre 2006 | 10:46 AM