Entre sus manos

"Pero él no me llama. Cada día, el deseo de volver a verlo se intensifica y parece un poco más probable que se haya olvidado de mí; el sufrimiento es insoportable. Una horrible sensación de confusión, de cosa inacabada, quedan tantas cosas que vivir, que dar, si él supiera... Necesidad de volver a verlo, de demostrarle que sabré ser digna de él, respetarlo, hacer que se sienta orgulloso de mí, sabré consagrarme a su placer, podrá disponer de mí, de mi cuerpo, de mi alma, sabré estar a la altura de sus exigencias, no hago sino esperar sus órdenes, una sola palabra suya... Pero ¿por qué no me llama? Ni siquiera me conoce, no reconocería mi voz, tal vez la curva de mi espalda, que lo espera, que reclama que disponga de ella, que exija. Quisiera poder decirle que no espero nada de él, que solo aspiro a ser un eclipse tórrido en su indefectible cotidianidad." Marthe Blau
El párrafo, escrito por una mujer que ha tenido una relación bdsm, lo que etiquetaríamos como una sumisa, podría haber sido igualmente escrito por una spankee, pues en cuestión de sentimientos no está muy nítida la linea que delimita unas de las otras, si es que esta existe, que empiezo a dudarlo.
Es un libro que he conocido gracias a un joven spanker que me ha hablado de él. Trata sobre una abogada de 30 años, esposa y madre, a la vez que amante. Vive en París y un día en los juzgados en los cuales trabaja, sus ojos se quedan atrapados por la mirada de un hombre y a partir de ahí comienza un juego de seducción, o para ser más exactos un juego de sumisión.
Él ejerce un poder absoluto sobre ella, cualquier cosa que le ordena, ella le complace, desde las más extrañas y entregadas que podamos imaginar. Ella va aceptando esas órdenes que se convierten en placer, hasta tal punto de que para ella se convierten en necesarias. Ella necesita tanto ser esclava, como su amante necesita dominar...
Este rol va creciendo, adentrándonos en su relación de una forma descomunal, hasta límites insospechados, tanto es así, que el lector se mete dentro de la historia hasta sentir un cierto tipo de angustia. La forma en que está redactado, en ciertas ocasiones, hace sentirse a uno protagonista de la historia, siente el dolor, los azotes, se siente como un voyeur, mirando dentro de esa habitación, con cada palabra que la autora narra, nos acerca a su experiencia.
Es un libro que trasmite emociones. Entre las positivas, cabe destacar lo cercano de la historia y que pese a ser un relato sobre una relación bdsm no cae en la vulgaridad, incluso en frases empleadas en tonos fuertes, está escrito desde la delicadeza que una narración de este tipo debe tener.
Lejos de hacernos sentir que estamos ante la degradación de una mujer, la autora consigue que entendamos la situación e incluso en algunos momentos la compartamos, respetando en todo momento la opción que ella elige para su propia sexualidad.
Está claro que en un blog como este, nadie va a ver excesiva la situación que se plantea, sino como un paso más que ha dado la autora en este complejo mundo donde el dolor se trasmuta en placer y la humillación en plenitud. Un gran libro para leer y/o regalar esta navidad.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




Gandalf dijo
Preciosa descripción... dan ganas de leerlo.
Graciasssssssssssss.
10 Diciembre 2006 | 04:05 PM