La culpa es de los padres que las visten de spankees.

Publicado anteriormente en "El despacho del spanker".
Es más o menos lo que decía Santiago Segura en la película ¿no? Y es que desde que son chiquititas... ya salen a la calle vestidas de spankees, uniformadas para asistir a los colegios que normalmente suelen ser del clero, así que es normal que un porcentaje considerable al final lo sea. O ¿que puede sentir una jovencita cuando ve ciertas imágenes donde se explota la imagen escolar o de Lolita como icono sexual?
Ahora no fantaseo con uniformes, pero si que quiero contar una cosa que me ocurría cuando tenía unos... no más de diez años, eso seguro. En mi casa había un baúl donde nos disfrazábamos mis hermanas y yo de las cosas más variopintas y entre estos disfraces se encontraban tres falditas de cuadros de distintos modelos que ni siquiera recuerdo de donde procedían, porque nosotras nunca fuimos a colegios privados ni utilizamos uniformes... pero allí estaban entre otros cientos de trapos que amenizaban nuestras tardes infantiles.

Mantengo viva la imagen de las tres niñas, cada una con una falda "disfrazada" de escolar, pues para nosotras que no utilizábamos este atuendo normalmente, se trataba de un disfraz. Por supuesto, yo aún no había visto ninguna imagen de las que acabo de mencionar, pero me recuerdo a mí misma frente a un armario enorme de madera oscura que en la puerta tenía un gran espejo que la cubría casi por completo y en él, recuerdo mi imagen con la falda azul (yo siempre cogía la de color azul) y me miraba largo rato con ella puesta.
Recuerdo una extraña excitación sin duda de carácter sexual, que satisfacía mirando ¡¡ un libro de cuentos!! sí... como lo leen... de cuentos, a esa edad no tenía otra cosa a mano. En él, hay una ilustración (no hablo de memoria, acabo de volver a mirarlo para ver si mis recuerdos eran correctos) donde un hombre con expresión severa en el rostro mira a un niño que baja la cabeza. En el diálogo el niño le dice:
- Bien, castígame dos veces, me lo merezco.

No hablaba de azotes, el castigo era de otro tipo, en un libro que además está poblado de ilustraciones de colegialas uniformadas y niñas mirando al rincón durante la clase... Era la frase y la expresión de aquel hombre que parecía dirigirlo todo a su alrededor con esa mirada. Y ese hombre que lo controlaba todo, que al final resulta ser un hombre maravilloso preocupado por su familia, era el encargado del castigo. Mirando el dibujo me masturbé la primera vez y algunas otras después.
Ya no busco el origen de mis tendencias, supongo que en determinado momento todas lo hemos hecho. Ahora se que la spankee nace, no se hace... y que todo esto seguramente procede de la unión de muchos factores que por separado no hubiesen creado una fantasía, pero juntos me llevaron a ser como soy, spankee.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




Kei dijo
Muy bueno tu blog, me voy a quedar un buen rato leyéndolo. Yo también tenía un libro de cuentos en el que un hombre aparecía dándole nalgadas en la cola a un chico que se había portado mal. Me calentaba mucho ver eso. Creo que mucho tiene que ver con él control y la sumisión. Siempre quise hacerle eso a una chica. Tener el control para hacerla gozar o no. Pero por otro lado, también he tenido ganas de experimentarlo en mi, y que algún hombre me de nalgadas en la cola ¿raro no?.
24 Diciembre 2006 | 12:41 AM