Cultura spank subyacente.

En bastantes ocasiones, traemos a los blogs imágenes y videos que muestran como la doble falsa moral de nuestra sociedad, oculta y reprime ciertos comportamientos casi siempre asimilados a conductas sexuales, a la vez que los muestra de forma alternativa, descontextualizados de su significado iconográfico sexual a través de objetos y situaciones cotidianas.
Ya vimos en otro blog la imagen que ha adoptado una discoteca en pleno centro barcelonés, la Balmes Schools con sus atrevidas colegialas en el rótulo y no hay más que entrar a su página para ver como la temática spank se haya presente en cada uno de sus rincones.
También vemos continuamente imágenes relacionadas con el spank en la vida diaria en Le Journal de la Fessée, que recoge magistralmente esas situaciones con absoluta normalidad.
Otra de las formas en que vemos lo presente que se haya el spank en las vidas de la gente “corriente” es la cantidad de fotos que hay en la red en las que parece darse un extraño gusto por fotografiarse en fiestas y reuniones dándose unas nalgadas unos a otros. Recordemos aquí también el “Happy birthday spank” que practican los americanos con motivo de la celebración de cumpleaños.

Además de toda esta cultura spank que subyace de alguna forma en la conciencia colectiva y que provoca los más enfrentados sentimientos, una gran cantidad de objetos nos muestran frases y situaciones alusivas al tema. Podemos encontrar desde el tierno osito que sostiene un corazón donde podemos leer “Spank Me”, la muñequita de resina que también nos provoca con su actitud y su frasecita alusiva, pines para lucir sobre vaqueros y camisetas, tazas de desayuno, pelotitas de golf, discos, etc. y ahora, buscando, me encuentro también unos llamativos piercing donde también podemos leer “Spank Me”.

No será por objetos donde elegir, a la vista de la oferta del mercado casi podríamos decorar una casa con motivos spanko, sería una horterada ya lo sé… pero hay tantos objetos alusivos que dudo mucho que alguna habitación se nos quedase sin decorar (en cuyo caso acudiríamos a otros menos explícitos como los cepillos de madera).
Porque realmente, de lo que hablo es de objetos con un contenido explícito ya que el resto ya los conocemos y entre nosotros les atribuimos ese doble significado tan sugerente.

En el apartado de ropa he encontrado desde bragas, camisetas de chica, de chico, de tirantes, sudaderas… incluso unos vaqueros con dos manos en cada uno de los bolsillos traseros. Con lo cual, también podríamos nosotros mismos ir ataviados de pies a cabeza luciendo este lema.
Otra sección la formarían los objetos que se distribuyen a través de sex-shop y que para facilitar la tarea de búsqueda a los nuevos spanker y spankees te lo suministran todo en un atractivo kit llamado como no… Spank me, que si bien no deja de ser un simulacro de spank y queda completamente artificial, introduce la posibilidad de acercarse como juego también entre parejas que no se han sentido anteriormente atraídas por todo esto.

A la vista de todo esto, cabría preguntarse si los usuarios de estos objetos son conscientes de todo lo que hay bajo la apariencia inocente de los mismos y si lo son, si al verse en la mano con ellos se han planteado la posibilidad de introducir la práctica de los azotes como algo tan normal como tomar café en esa taza que nos provoca diciendo “Spank me: Ouch!!”
Y de cara a la galería habría también que aclararse y decidir si Spank me… o not spank me… tha’s the question.
(Publicado con anterioridad en el blog Azotes y Nalgadas).
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?




Maria Jose dijo
Si es que nos provocan, está claro...... Cuando me decidí a entrar de lleno en este "juego" (que aclaro que para mí ya no es un juego como tal) todo lo que veía, le daba en mi imaginación una aplicación spanko. Y a veces pensaba que mi mente era un poquito calenturienta. Ahora me doy cuenta de que no, de que es normalísima.
Lo que no sé es hasta que punto, la gente "normal" se da cuenta de que el spanking está presente en todo lo que nos rodea. Estoy segura que si a algún "normal" le plantearamos lo que nos gusta, con su doble moral se echaría las manos a la cabeza y nos tacharían de raros, pervertidos y no sé cuantas cosas más, pero en su interior se sentiría muy atraído por practicar, aunque sólo fuera por curiosidad. Y es que la hipocresía, al igual que el spanking, está presente en todo lo que nos rodea.
Besos....
Maria Jose
3 Enero 2007 | 07:34 AM