Cave cane (cuidado con la cane)...

Las spankees, en general, somos un mundo aparte. Nos debatimos permanentemente entre lo que deseamos y lo que realmente estamos dispuestas a hacer y normalmente, el deseo va siempre mucho más lejos. En una fantasía reciente que llevé a un relato, aparecía la tan temida cane de la que desde un principio intenté evitar hasta ver imágenes donde los azotes hubiesen sido propinados con una.
Después, una conoce, asume y finalmente como todo, se sitúa justo en el lugar que debe ocupar. En mi caso, siempre ha formado parte de mis fantasías y sin embargo, es lo que menos deseaba probar en la realidad, ahora se que era por miedo.
Al verlas, no puedo olvidar el ambiente de High School al que me trasladan mentalmente. De hecho no concibo la disciplina inglesa sin una cane. Aunque leí una vez un párrafo que me dejó completamente excitada en “El club de los poetas muertos” donde los chicos eran azotados con una vieja zapatilla, la verdad es que no ubico mentalmente la zapatilla en una escuela inglesa. La cane es la indiscutible protagonista.
Después he visto algún vídeo de Girld boarding school donde se empleaba la cane y la verdad es que sacada de la crueldad extrema donde se utiliza en ciertos vídeos, por ejemplo los de la firma Lupus, donde a los pocos azotes las marcas son evidentes y aún así siguen hasta límites muy desagradables. El resto de vídeos donde las he visto no son ni mucho menos crueles ni desagradables.
Sí es cierto que he visto más chicas llorando con la cane que con otros implementos, pero no estoy segura de si es por el propio objeto en sí. El caso es que, fantaseo bastante con las cane y en momentos de mucha excitación es lo que mi mente me sugiere que necesitaría, pero… me da miedo probarlas realmente. Sí, he probado algo similar, pero la llamaría más bien vara, pues carece de algunas de las connotaciones de la cane. Después, ha hablado con algunas spankees que afirman que no las han probado pero fantasean con ellas y que tampoco lo han hecho por el mismo miedo… pero estarían dispuestas a hacerlo. Supongo, que todas evolucionamos y con el tiempo vamos queriendo “más”.
Una cane, hasta donde yo entiendo debe ser más flexible que una vara. Preguntado algún spanker me ha comentado que las mejores son las de abedul, porque no hacen nudos y no dejan marcas, sobre todo si una hora antes de usarlas se sumergen en agua. Aunque tampoco desprecian las de bambú… aunque esas si que tienen nudos, así que supongo dejan alguna marca. Por cierto, debo encargar unas cuantas para repartirlas entre las amigas…

Por otro lado, me parece el implemento ideal para ciertas posturas, que aunque distantes y por tanto no me gustan en encuentros muy íntimos, si me parecen excitantes en sí mismas. Me refiero a las manos a los tobillos por ejemplo, postura como ninguna para recibir una dosis de cane.
Como todo, supongo que depende de quien y como la utilice y que si se sabe lo que se hace puede satisfacer las fantasías de más de una spankee que por fin podría retirar aquel aviso que utilizaban los romanos en las puertas… “Cave cane…” que no era exactamente así, pero sirve para el caso.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





bea19 dijo
Juraría que los amigos romanos se referían a los perros en acusativo, pero bueno...supongo que tendrás razón ;P Jajajaja. Dejémoslo ahí el chiste.
La verdad es que yo me identifico con ese tipo de chicas...Me da pavor provar la cane y la vara, cualquiera de las dos. Pero el caso es que tampoco forman parte de mis fantasías. Me atrae probarla por mi afición a probar cosas nuevas, pero nada más. Y sólo la probaría con alguien en quien confiara al 100% y con quien hubiera tenido muchísimas sesiones de spabking en un futuro y, teniendo en cuenta mi caso particular, todo el conjunto se resumiría en mi chico. Jajajaja. No, fuera coñas...me da miedo, pero tb quiero probarla por curiosidad. No tengo fantasías con ella porque me da excesivo pánico a raíz de una anécdota que me pasó una vez con el hermano y el padre de una amiga mexicana que pasaba en mi ciudad las vacaciones de verano... Aunque realmente no era una cane, era como una especie de bastón rústico de nudos. Recuerdo que nos habíamos portado mal y a mi amiga mexicana le habia dicho que cuando las demás nos fuéramos que le ida a dar una buena con él. Luego el hermano de mi amiga fue a chivarse de que nos estábamos metiéndonos con él y volvió echo una furia diciéndome que le había dicho su papá que si no dejábamos de portarnos mal que nos iba a dar a todas. De aquella tenía 11 años, se me subieron los colores a la cara pero era extremadamente feminista, así que me indigné y tuve una discusión muy fuerte con el niño en cuestión. El niño acabó entrando en la casa llorando y yo yéndome echa una furia. Jajajaja. Eso sí, me iban temblando las piernas por el camino, temiendo que su padre saliera y cumpliera su amenaza. Jajajaja. Hoy en día recuerdo mi conversación con mi amiga. Me decía que su padre sólo les pegaba a ella y a su madre, que a su hermano no. Yo pensé que era un machista odioso. Hoy me aventuro a pensar también otra posibilidad. Lo que no me cuadra es que fuera tan imbécil como para pegar a su hija. Me consta que en México se lleva (o se llevaba) mucho eso y, de hecho, hay bastantes spankers y spankees. Pero bueno, reflexiones aparte...ese es el origen de mi tremendo pavor hacia todo instrumento semejante. Jajajaja. Por eso nunca fantaseé con esto, pero sin embargo...tengo curiosidad por probarla. Lo mejor es vencer los miedos. A lo mejor resulta que luego me encanta, ¿quién sabe?
26 Enero 2007 | 11:47 PM