La otra cara de la luna (VII): Más que nunca...

Hay mucha excitación mientras paso los dedos por mi sexo y ese movimiento me hacen pensar en ti. Hace días que el deseo crece y crece, amenaza con descontrolarse sobre mi ansia guarecida en mis silencios. Intentando no dejarme perder en el abismo del deseo, pienso en ti, en lo cerca que estás y yo sin poder tocarte.
Calculo los días, las horas, los minutos que deben pasar aún para que estés a mi lado, pero sé que lo estarás, que no es utopía, que llegaré a ti o tu vendrás a mi lado y finalmente, cogerás fuerte mis manos para que las sienta entre las tuyas, para que las sienta atrapadas, como lo estoy yo misma entre tus manos…
Encontrarnos… y ese abrazo tan fuerte, tan dulce con el que me esperas, porque será lo primero que tenga de ti al vernos, junto a tus besos. Entre tus dedos enredando en mis cabellos, sujetando mi cabeza para que mire directamente a tus ojos. Unos ojos que me han esperado en noches de luna llena. En días vacíos y horas inmensas donde el tiempo se hace de rogar para ponernos uno junto al otro. Pero no es tanto, lo sé… solo que no sé como contar el tiempo cuando el calendario no tiene un día señalado y solo vivo de la espera.
Vivo mi particular entrega y por eso, mi cuenta atrás es extraña, no hay días ni horas que tachar en rojo sobre negro y solo mido el tiempo en deseo… un deseo, dos deseos, tres deseos… porque no sé cuando será el momento exacto y solo sé que quiero que llegue y decir que te echo de menos.
Fantaseo con ese deseo, cierro los ojos y dejo la imaginación volar y atravesar puentes ficticios. Y me tumbo sobre almohadones, elevando mis caderas, pensando en ti, en tus manos, en tus dedos… en mi cuerpo que cuido cada día para ti, para que cuando llegues deslices suavemente tus manos sobre mi piel y la recorras ávido de sensaciones, despertando en ti el deseo al ver mis nalgas expuestas, preparadas. Los ojos vendados, Themis spankee… esperando tu veredicto. Niña mala… mereciendo el castigo sublime de la pasión inmensa a través de unos azotes. De un erotismo límite en nuestra propia esencia hecha pasión sin límites.
Jugando a que me entrego, hasta que la tensión entre ambos sea inmensa, inconmensurable, inabarcable y nos otorguemos por completo a lo que ambos hemos estado esperando y tus manos, traigan esos azotes que ambos deseamos, vehículo de unión, placer, entrega mutua… en tu firmeza, en tu confianza, en todo lo que hemos compartido y todo lo que nos queda por compartir.
Saboreando, una vez tras otra, nalgadas que saben a sexo y deseo, perfumes secretos que solo se posan entre nosotros, pues lo llevaré puesto, para que me reconozcas en todos tus sentidos, para que cierres los ojos y el olor te indique que estoy a tu lado, cerca, rendida, cansada, atrapada, hastiada de todo y a la vez feliz y plena, como no había soñado nunca llegar a serlo. Me reconocerías entre mil a través de mi fragancia. La que vuelvo a ponerme en las noches de cuarto menguante, para dormirme pensando en ti.
Algún día, exploraremos juntos un universo imposible, lleno de líneas inciertas, trazadas bajo los más efímeros momentos compartidos, caminando hacia los más eternos, para que cuando me tengas, me poseas, me disfrutes, me azotes, me mimes, me escuches, me hables, me mires, te mire… me hagas fundirme entre tus manos.
Claro que me desespero… y me da frío y cansancio y lloro en silencio algunas veces, pero sé que pronto, tú estarás a mi lado, cuando sepa quién eres tú. Que no sueño, que no vivo de quimeras imposibles, que me esperas, te espero, nos encontramos… me abrazarás, me azotarás y sobre todo, me harás sentir única, especial y en una palabra mágica me harás más tuya que nunca.
-Más que nunca-
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Doc dijo
Queria ser el primero.
Estremecedor.
Tierno.
Intimo.
Y cuando pueda seguir leyendo dire más.
De momento solo: "Niña mala"
Doc
16 Marzo 2007 | 06:43 PM