Fetiches sexual-spankos. Imagen spankee.
Desde que el spanker mira de arriba hacia abajo cuando la spankee se le acerca, la tensión aumenta mientras ella se desenvuelve en la habitación, mientras se mueve y sabe que él la mira, la observa, evalúa lo sugerente de su imagen. Sus ojos van de la blusa, de tejido suave y corte sensual, a la falda. Quizás un vestido de corte sugerente.
El traje de chaqueta, otorga una imagen de ejecutiva o secretaria que también tiene muchos adeptos entre los spankers.
Lo que sí está claro es que el spanker siempre prefiere una falda, no desdeña otras prendas, pero se siente sumamente excitado con la visión de las piernas, cubiertas por unas medias que para coronar el atuendo, pueden estar sujetas por un liguero.
Alguna vez, puede utilizarse un uniforme de colegiala o alguna otra prenda que la identifique con un determinado rol, pero ningún rol más excitante, sensual y completo que el de ser y sentirse simplemente spankee.
La ropa interior juega una parte importante dentro de los fetiches spankos. Algunos spankers solo quieren encontrar unas braguitas blancas de algodón bajo la ropa. Incluso si la spankee ha elegido un atuendo sensual, nada infantil sino más bien de femme fatal... sigue prefiriendo las clásicas braguitas blancas.
Otros sin embargo, les gusta levantar la falda tras los primeros azotes y descubrir todo un mundo de encajes, blondas y ropa interior sugerente. Colores pasionales, rojos, negros o blancos clásicos, con más o menos adornos, algo sensual como última separación entre la mano y las nalgas. Por tanto, bustier, cosé y similares tienen también un atractivo especial para los spankers.
Naturalmente, el calzado preferido por ellos suele ser algo elegante y de tacón alto y fino. Botas altas o zapatos. Pero la mayoría prefiere una estética especialmente sugerente.
Por tanto, es evidente que la spankee, cuando solo es lo que es en sí misma, sin roles de por medio, tiene una imagen sensual y femenina, una estética diferente a otras de marcado estímulo sexual, lejano a la que nos presenta prácticas como el bdsm y con un lenguaje propio y muy particular y todo esto, recogido de las opiniones de ellos, puede servir con las debidas aportaciones que espero recibir en vuestros comentarios, para que nosotras sepamos un poco más, como les gusta vernos cuando lo que más desean es darnos unos azotes.
Y a nosotras como nos gusta que nos vean.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?







cruzhada dijo
Como spanker, prefiero al spankee tipo George Michael en el vídeo Faith (jeans azules, camiseta blanca, chaqueta de cuero... ), pero me sirve cualquier cosa que no sea un traje de pingüino, aunque también me comienza a dar morbo el azotar a un chico vestido de ejecutivo siempre que el traje le siente bien. Y como spankee es muy fácil: medias, con o sin liguero, y algo cómodo con un tanga sexy bajo la ropa; o bien medias, una liga, un vestido que me haga sentir especial, largo o corto, y unas sandalias de tacón, de ésas que tienen pulserita en el tobillo.
Y como spanker, puedo vestirme de calle en plan cómodo (jeans, un jersey calentito y el pelo suelto), un traje de ejecutiva con el pelo recogido o incluso una minifalda con medias muy suaves, botas de tacón y una camisa que me haga sentir atractiva y fuerte, pues el chico ha de percibir esa confianza en mí misma y esa fuerza para que la sesión funcione.
El caso es que, sea como sea, me debo sentir atractiva y fuerte, en cualquier faceta del juego, y eso a veces se consigue con la imagen que te devuelve el espejo justo antes de la sesión. Una pista: mis ojos son intensamente verdes cuando tengo una sesión, lo que quiere decir que mi estado de ánimo y mi autoestima son muy altos.
6 Abril 2007 | 03:13 PM