La spankee interior.

Al principio, no fue fácil. Lo he contado muchas veces, pero hoy hace justo un año de que me decidí a postear por primera vez en un blog contando algo sobre mí y mis deseos. A partir de ahí, cambió mi vida. Literalmente... todo cambió a mi alrededor desde que me reconocí a mí misma a través de mis sueños y deseos.
Antes de ese momento, vivía de alguna forma el spanking, como tantos de vosotros lo habéis vivido o lo vivís actualmente: dentro de mí misma. Era otro tipo de spanking, donde las fantasías eran constantes, casi obsesivas y aparecían una y otra vez dentro de mi mente excitándome.
Era una spankee interior, que vivía de sueños y creaba situaciones imaginarias que me hacían humedecerme y sentir que necesitaba hacer reales aquellos sueños que en esos momentos me parecían casi imposibles. Pero era plenamente spankee... no practicante, pero muy creyente...
Los vídeos, los relatos, las historias de otros, luego los blogs, las páginas que contenían esas imágenes que se habían adueñado de mis fantasías durante años y que parecían de pronto reales y cercanas.
Algo que aún me resulta curioso es comprobar que antes de ver ningún tipo de imagen alusiva yo ya había imaginado estar sobre las rodillas de un spanker. Antes de ver ninguna imagen fetiche ya había fantaseado con uniformes de colegiala, fustas y con que ataban mis manos al cabecero de una cama de forja. Antes de ver... ya había imaginado y luego, sencillamente luego vi que todo eso existía, que estaba ahí y que sois muchos los que sentís lo mismo que yo, toda esta pasión por el mundo de los azotes eróticos.
Entonces, cuando la spankee interior jugaba
a solas, cerraba los ojos tumbada sobre la cama, montaba dentro de mí una escena lo más completa posible, donde todo el erotismo se centraba en mis nalgas, con las más diversas posturas y situaciones y me veía a mí misma siendo azotada por un hombre imaginario que me hacía sentir muchas cosas... y luego, la humedad en mi sexo, la tensión creciente en mis caderas y mis muslos, la fuerza que cobraban las imágenes de esa azotaina dentro de mí y los jadeos aumentaban de intensidad mientras mis dedos recorrían mi sexo hasta hacerme estallar de placer en un orgasmo sublime y dormirme sintiéndome spankee... porque ya entonces lo era.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?






Cometospk dijo
Ni me hago a la idea de lo rápido que transcurre el tiempo... ya hace un año que te leí por primera vez, uffff.
Solo decirte algunas cosas amiga, compartir contigo blog, foro, conversaciones y cerveza han sido una experiencia inolvidable. La spankee interior de la que hablas es ya una verdadera spankee de las nalgas a la cabeza, muy conocida y respetada, y verdadera alma mater de muchos de nuestros lugares de ocio y discusión sobre azotes.
Sigue así, y tu leyenda será imborrable.
Un beso muy fuerte
25 Julio 2007 | 12:39 AM