De las cosas que más "me ponen"...
Todo encuentro spanko que se precie debería tener sus puntitos de "ceremonia", una puesta en escena agradable y erótica que contribuya a hacer más intensos los momentos que se van a vivir juntos.
En éste sentido he tenido la suerte de contar con compañeros de juegos muy morbosos que me han pedido cosas como llegar al lugar de encuentro sin bragas (poco spanko porque a mí me gusta llevarlas y elegirlas según el spanker con quien vaya a jugar) hasta... a ver que recuerde... ummmm hasta, llevar uniforme, recibir un mensaje en el móvil que sólo contenía un nombre y un número (el del hotel y habitación donde debía dirigirme)... cositas que hacen que ya llegues al lugar con un subidón tremendo.
Una vez en el lugar de encuentro
hay cosas que siguen creando atmósfera, caldeando el ambiente significativamente, entre ellas la lencería que lleve bajo el uniforme o vestido que haya decidido ponerme para ver a mi spanker y finalmente, con la sesión comenzada, si el spanker es regañón ¡¡premio para la señorita!! como exclaman en las tómbolas de las fiestas en los pueblos... y si no, unas palabritas al menos de vez en cuando también me sientan de maravilla.
Llegados ahí, la situación que más me pone entre todas es la de que el spanker me "mande" a traerle tal o cual implemento. Hay que ver lo fácil que sería para ellos ir a buscarlo, si además, casi siempre está ahí, al alcance de su mano... pero ese: "Vé al baño ahora mismo y me traes el cepillo grande de madera" ... todo para contestar con un "Noooo... por favor... no... el cepillo no" para darle cancha y que pueda ponerse serio y hacer que termine trayéndolo (con cara de disgusto, claro).
O ese "Tráeme la fusta" así, seco y recio. Definitivo, sin lugar a interpretaciones erróneas y en ese momento, depe
ndiendo del rol consciente o inconsciente (otro día hablaré de los roles inconscientes) que esté "jugando" sale la colegiala malhumorada que trae el cepillo a regañadientes, protestando y con cara de "Eres un bárbaro y un bruto" o la dama que va a recibir unos azotes para mejorar su comportamiento y la fusta es llevada con la máxima elegancia posible, sugetándola con ambas manos (la foto de arriba, que uso como avatar en el foro es mi preferida en ese aspecto) y con mirada resignada "Ayss!!! éstos spankers".
El cinturón es algo que no me veo yo trayéndolo, entre otras cosas porque lo que más me pone cuando entra en acción es ver cómo se lo quita, sale de las trabillas y lo hace sonar sobre su mano (pero la foto está chula y me hacía ilusión ponerla).Y el efecto, siempre es el sospechoso aumento de la humedad de mi sexo, la tensión en todo mi cuerpo y el deseo, siempre puesto en sus manos. Pues eso... cosas que me ponen.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?







karlblanch dijo
Te ponen a ti, y a cualquiera que lea este artículo que le guste el spanking.
El cinturón es quizás lo que más juego da. Y supongo que tú debes fantasear con muchos cinturones que llevan puestos según que tíos; y no me refiero a famosos, si no a cualquier tío en cualquier situación cotidiana. ¿no te pasa algo parecido?
22 Agosto 2007 | 10:34 PM