Cosas de Casa (IV): Las piezas de nuestro puzzle.

Poco a poco encajan en su sitio. Diálogo, comprensión, mucho tiempo juntos... igual que cuando nos conocimos. Quienes conocen nuestra historia real saben que lo nuestro fue amor a primera vista, lo que podemos llamar un "flechazo". Un mes después me pidió que me casara con él...
Y ahora... vuelve a ser como aquellas tardes de septiembre en las que nos encontrábamos furtivamente y volvemos a desearnos como aquellos días con las primeras lluvias de otoño pero ahora de una forma más intensa. Recuerdo una de aquellas tardes en las que le pregunté "¿Cuál es tu fantasía más oculta, la que nunca has contado a nadie?" y deseé con todas mis fuerzas que él me contestara "Darle unos azotes en las nalgas a una chica"... pero no fue así y quizás aquel día yo debí decirle que esa era la mía. Pero no lo hice y ahora, muchos septiembres después compartimos ésto y han renacido sensaciones que vivimos juntos en aquellos días.
Ya veis que ahora tengo menos tiempo de escribir (respeto completamente la hora de conexión a "mis cosas" que él me ha dado) y además, pasamos cada minuto libre experimentando con todo lo que se nos ocurre y hablando sinceramente de qué he sentido yo, qué ha sentido él... poniendo las piezas de nuestro puzzle en su lugar. Ahora sé que no hay otra forma de hacerlo.
Todo es erotismo... desde salir a comer juntos a uno de mis restaurantes favoritos (casi ni recuerdo la última vez que lo hicimos solos), pedirle que eligiera mi vestido y mis zapatos y salir sin ropa interior debajo del mismo...llegar al restaurante y pasear despacio entre las mesas de otros hombres que me miraban y ver como él me sonreía por eso, dejar que su mano se deslizara bajo mi vestido en "los postres" ... y recibir una serie de azotes en el aparcamiento, al aire libre, a plena luz del día, hasta que nos dimos cuenta de que un hombre que hablaba por su móvil miraba hacia nosotros y al cruzar su mirada con la mía se daba la vuelta sonrojado mientras nosotros reíamos y entrábamos en el coche. Al llegar a casa... ummmm ¿de verdad pensáis que puedo contarlo todo? ; )
Al día siguiente, una cena con velas, música agradable, vino ... y nuevamente vestida y peinada como a él le gusta... y más azotes, y más sexo, y más azotes... y cada día es algo nuevo, algo intenso, algo renovado porque incluso una llamada o un mensaje inesperado nos produce una sensación inigualable.
Así, vamos creando nuestro propio estilo, nuestra propia forma de convivéncia marital,una fantasía a medida que no es spanking puro, ni bdsm puro... es la nuestra y la disfrutamos tomando de cada tendencia lo que más nos excita a nosotros y un día soy rebelde (¿porque el mundo me ha hecho así?) y otro sumisa. Y un día me ata y otro me envía al rincón... ya no quiero una etiqueta de origen certificado, ni una denominación de origen... quiero que seamos nosotros, sus manos, mi cuerpo, nuestros cuerpos y que sigamos disfrutando a pesar de que los dos tenemos miedo, pero hemos aprendido a decírnoslo.
Miedo a que haya cambiado todo para que no cambie nada... pero sabemos que si cada día ponemos aunque sea solo un granito de arena en ésta nueva construcción, al final conseguiremos tener nuestra propia torre.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?






Kasmash dijo
Me alegro mucho de lo que te está pasando.
Un besito.
Kasmash
26 Septiembre 2007 | 07:23 PM