Cosas de Casa (VI): Ahora, imaginemos juntos...
Adoptar un nuevo rol de convivéncia no es fácil. Nadie dijo que lo fuese, pero estamos intentándolo juntos y eso es lo que cuenta. A veces, no conseguimos expresarnos lo que deseamos realmente, otras, algún imprevisto hace que alguno de nosotros termine preocupado por cómo se desarrollan las cosas.
Pero lo hablamos y seguimos practicando. Hasta que consigamos entender realmente lo que queremos cada uno de nosotros, qué es lo que más nos excita y cómo queremos hacerlo para que también el otro disfrute. Me gusta que me sujete fuerte con sus manos, antes o durante los azotes... unas manos más grandes y morenas que las mías que contrastan ampliamente cuando se entrelazan o las toma para demostrarme su posesión sobre mí.
Ambos hemos descubierto el placer en el placer del otro... y nos gusta. Nos gusta susurrarnos al oído nuestras fantasías, aunque yo necesitaría un teclado más a mano para ser capaz de expresar todos los matices de mis deseos... pero lo hacemos, nos decimos lo que más nos excita a cada uno de nosotros y así vamos conociéndonos en ésta nueva vertiente de nuestra relación donde cada día le voy queriendo más, sobre todo ahora que puedo entregarme completamente sin reservas.
Ya nunca me planteo qué pensará él si le expreso un deseo concreto, sé que por muy extraño que parezca (ninguno lo es demasiado) él está dispuesto a sentirlo a mi lado y sé que soy capaz de hacer cualquier cosa que él me pida sólo por verle disfrutar junto a mí.
Sus azotes son cada vez más intensos, y no me refiero con eso a la fuerza que emplea en ellos, sino a la intensidad de las situaciones, al estar largo rato sobre sus rodillas, sin prisas, en tandas de azotes que se alternan suavemente con caricias, con sus dedos que buscan mi sexo después de azotarme y comprueban la humedad, la excitación... yo tengo siempre presente la suya...
Cada vez disfrutamos más cada situación, que muchas veces comienza en lugares inocentes mientras hacemos cosas aparentemente sin importáncia, pero ir juntos a comprar cuerda para nuestros juegos hace que me excite mientras recorro los pasillos buscando el stand de cordelería o unos asideros para modificar la cama y hacerla apta para otro tipo de escenas.
Nos falta mucho por jugar, mucho por hacer, mucho por imaginar y todo el tiempo del mundo para conseguirlo y ahora, me siento cada vez más entregada, más segura, más suya... y me dispongo a repasar entre mis fantasías para contárselas en forma de relato o quizás con una foto. Da igual el cómo... ahora solo importa que queremos hacerlo y estamos disfrutándolo juntos.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





terapeuta disciplinario dijo
Terapia disciplinaria. El camino profesional de la correccion de los defectos del caracter por la via del dolor corporal. En Buenos Aires, Argentina.
terapeuta_disciplinario@yahoo.com.ar
30 Septiembre 2007 | 08:06 PM