Cosas de Casa (IX): Vamos de compras...
No vivimos en una gran ciudad, de esas en las que los sex shop son súper modernos, se ve todo desde fuera y cualquier ama de casa termina de tomar café justo al lado de la tienda en cuestión y entra a mirar algunas cositas para alegrarle la noche a su pareja pero al menos sí hay algunos donde entrar a echar un vistazo aunque sea sin disfrutar de la decoración "miminal & sexual" que exhiben los de las grandes ciudades.
Y en esas estábamos cuando decidimos entrar a compramos alguna cosita juntos. En pareja es genial porque tienes la oportunidad de comentar la adquisición y entramos juntos en uno de los escasos sex shop de mi pequeña ciudad y como no podía ser de otro modo, nos dirigimos sin previo acuerdo a la parte donde estaban los paddel de cuero, fustas y otros implementos varios. De lo que había no nos llamó la atención casi nada, o ya lo teníamos o lo que aún queremos comprar no era de nuestro agrado pero vimos unas muñequeras de cuero preciosas y después de pedirle al dueño del establecimiento que nos las sacara para verlas mejor decidimos llevárnoslas.
Desde que jugamos también con cuerdas contar con algo así hace mucho más práctico e incluso seguro el juego y si bien algunos puristas rechazan las ataduras en el spanking nosotros hemos pasado la fase más ortodoxa para decidirnos por un juego más personalizado por lo que podemos pasar de una escena de faldita de cuadros y disciplina académica a otros juegos sin que nos suponga un problema sino todo lo contrario.
Naturalmente, nada más llegar a casa las probamos exhaustivamente para comprobar que el uso era el adecuado y tras inmovilizar mis muñecas en la espalda uniéndolas entre sí se sentó sobre la cama, me colocó en sus rodillas y me dio la que puedo asegurar que hasta el día de hoy ha sido una de las mejores y más placenteras azotainas que he recibido... lenta al principio, con la cadencia justa y la fuerza bien medida pero con ritmo e intensidad crecientes.
Mientras tanto, mis manos, atadas a la espalda no podían interponerse ni una sola vez entre mis nalgas y los azotes y la sensación fue increíble. Por un lado, la excitación de sentir las nalgadas de una forma tan erótica y bien ejecutada y por otro, la excitación de sentirme "indefensa", privada incluso de esa reacción que toda spankee que se precie ha tenido alguna vez de poner las manos en medio (a veces para provocar que el spanker las sujete) y entre tanto, alguna caricia que me hizo pensar que él había leído sobre el tema, la humedad creciente por momentos y nosotros en una nube de placer que estoy deseando volver a sentir con esa integración que vamos teniendo a base de conocernos cada día mejor en ésta nueva forma de nuestra sexualidad.
Sencillamente... maravilloso...
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Cometospk dijo
Que bonitas son esas visitas al Sex-Shop en pareja, viendo objetos, comparando, compartiendo risas y tensiones sexuales por desatar.
Me ha gustado mucho lo de esas muñequeras, y aun mas la sensación que describes...
Me alegro un montón de la revitalización de tu relación y espero que disfrutes muchísimo.
Un abrazo
29 Octubre 2007 | 09:05 PM