Spanking (Y/O) BDSM
Quizás sea una de las cuestiones más debatidas en los lugares donde se dan cita simultáneamente quienes practican bdsm y los spankos. Para los primeros el spanking es una práctica más dentro del bdsm y para los segundos es una práctica con entidad propia que puede ser incluida o no dentro de una relación o una sesión bdsm.
Los argumentos de unos y otros parten de sus propias experiencias y la forma individual que tiene cada uno de concebir aquello que le gusta pero a pesar de ser un tema del que se ha hablado mucho no parece encontrarse un punto de acuerdo.
Tampoco yo pretendo encontrar ese punto pero sí, como hago siempre, dar mi punto de vista sobre el tema. En cuanto a pensamiento yo pertenezco al segundo grupo, al que ve el spanking como algo aparte, algo que en sí mismo constituye todo un mundo codificado y entendido por los aficionados a los azotes eróticos y/o disciplinarios y no necesita apoyarse en el bdsm para ser, sino que es en sí mismo.
Para mí esto es comparable al triatlón por ejemplo. Dentro del triatlón se practican varios deportes y estos pueden variar no son estáticos, las pruebas de triatlón o pentatlón sencillamente necesitan encadenar varias pruebas diversas y que la puntuación final (el resultado) haya dependido de todas ellas y el bdsm, para mí es así, una serie de prácticas que se encadenan, se disfrutan una tras otra en la búsqueda de unos objetivos de placer, sumisión… de algo que va emocionalmente mucho más lejos que el spanking.
Cuando en una prueba de triatlón se practica ciclismo, natación y atletismo, esas tres disciplinas deportivas no han dejado de ser lo que son en sí mismas, sencillamente han formado parte de un objetivo que abarcaba más de lo que individualmente una de ellas puede determinar por sí sola.
Otra cuestión adicional es el tema protocolario del que he hablado más veces aquí y que es totalmente distinto en bdsm y en spanking en lo concerniente a modos de relación entre quienes lo practican, “códigos” en el vestuario, juegos previos y forma de enfocar una relación que considero mucho más intensa en bdsm ya que se vive como relación a lo largo de un determinado periodo y que va más allá de las sesiones y en spanking empieza y termina en la sesión aunque en algunas ocasiones spanker y spankee congenien como personas fuera del juego y mantengan una relación amistosa entre ellos pero nada más y por supuesto muy lejos de la dependencia emocional que se establece en bdsm la mayoría de las veces y que es necesaria para pensar que una relación es exactamen
te eso.
Supongo que nunca nos convenceremos unos a los otros y sobre todo, incluso entre spankos es normal integrar poco a poco otro tipo de prácticas como el bondage en las sesiones y sin embargo, incluso cuando mi spanker me ha atado no he sentido la sesión como si de bdsm se tratase, sino como una sesión de spanking que se ha completado con el uso de cuerdas o muñequeras para inmovilizar mis muñecas cuando me pongo muy pesada con la mano entre las nalgas y la mano de mi spanker.
Además, son muchos los spankos que muchas veces se adentran un poco más y terminan teniendo una sesión de bdsm que incluye tantas prácticas como deseen y sin embargo siguen disfrutando más cuando la sesión es sólo de azotes y una vez probadas las cosas que llaman más la atención estas se dejan a un lado para seguir con las sesiones de una forma más tradicional.
Los spankos no asociamos nuestras sesiones al negro y a la rigidez de los protocolos, sino a algo erótico festivo donde abunda el color, los cuadros, las colegialas, las chicas que llevan chupa chups y sacan descaradas la lengua para provocar el inicio de ese esperado momento… a las travesuras y a todo tipo de transgresiones asociadas al carácter díscolo de la spankee. A la disciplina inglesa, que nadie puede decir que sea bdsm o a la disciplina doméstica que tampoco se acerca ni de lejos al bdsm. Y sin embargo hay que aceptar que entre tanto, las estéticas, los gustos y las sensaciones se confunden se mezclan y se hacen mixtas la mayoría de las veces de forma que incluso los más puristas de una u otra tendencia a veces no saben si lo que están haciendo es bdsm o spanking.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





popeye dijo
Jamás he hecho bdsm, por lo que no quiero estropear la situación intentanto hacer algo y que se me enreden las cuerdas o no acierte con la hebilla en el lugar exacto de la trabilla. Además, debe ser muiy artificioso y poco ágil. No, mejor dejar eso tan complicado para los más jóvenes: yo, al spanking clásico, que es lo mío. No obstante, tu estilo literario, Selene, sigue siendo estupendo.
9 Junio 2008 | 05:50 PM