"La letra con sangre entra"

Punto común entre todos los spankos es nuestro rechazo a los azotes no consensuados y por supuesto, las azotainas a menores o el uso del azote como castigo cuando para nosotros es un placer que requiere de una técnica para llegar a disfrutarse por completo.
Hacia 1777 Goya ya mostraba su crítica a la práctica de los azotes en la escuela y lo hizo, como era su estilo habitual a través de una pintura llamada "La letra con sangre entra" o "Escena de escuela" que recuerda también a uno de sus Caprichos "Se rompió el cántaro" que inspiró la obra "La Azotaina" de Leonardo Alenza.
Azotes no eróticos, no consentidos y que por tanto quedan fuera de nuestras prácticas, podemos encontrarlos en bastantes cuadros, tantos que quizás daría para hacer una de esas exposiciones temáticas que se han puesto tan de moda. Algunos son bellísimas muestras de la pintura de historia del siglo XIX, como "Las hijas del Cid" que también fueron pintadas por Pinazo.
No creo que el Prado se anime pero reunir en una sola exposición todos los cuadros que nos muestran azotainas puede ser una forma más de mostrar que el arte se ha ocupado de todos los temas posibles y los azotes, aunque en su mayoría no sean eróticos, no podían ser menos.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Ornitorrinco dijo
Nuevamente....., no podría estr más de acuerdo!
Besos
Yo
19 Julio 2008 | 09:12 PM