Cosas de Casa (XVIII): Una Mente Libre
La curiosidad nos llevaba "picando" hace años. Desde que fuimos juntos a ver "Peindre ou faire l'amour" y de vuelta a casa tras charlar sobre lo interesante que sería empezar a conocer gente con la "mente abierta" e incorporar a nuestra sexualidad variantes que podíamos encontrar en el ambiente liberal, terminamos el regreso con un streptease en el asiento delantero del coche mientras él conducía y yo echaba hacia atrás el asiento para que una vez desnuda no pudieran verme desde las ventanillas de los escasos coches que circulaban ya a esas horas...
Después, la vida bifurcó nuestra búsqueda, a mí me interesó más el tema de los azotes eróticos porque era una fantasía que llevaba mucho más tiempo en mi mente y hasta que nuestros caminos erótico sexuales volvieron a encontrarse, esa vez mucho más firmes, no volvimos a hablar del tema.
Sí que indagué preguntándole a "J (sexodos)" (eh! que ya no soy tan monotemática j ; P ) y a "Un hombre libre" y averiguando qué locales había en mi ciudad y cercanías pero todo era preguntar por saber y postponer esa visita tan deseada hasta que ayer decidimos tomar una copa en un lugar donde la gente tuviera "Una mente libre".
Queríamos mirar, preguntar, ver qué hacen otros cuando van a estos sitios pero nada de intervenir ni mezclarnos demasiado... hasta ahí bien, sobre todo para quien no me conozca, claro... ¡yo sólo a mirar, ja!!
Nos recibieron tan cálidamente, con tanta amabilidad, nos enseñaron la casa, el jardín, la piscina y nos explicaron las "normas de las fiestas" y al rato ya estábamos desnudos en el agua sin saber de quien eran las manos que acariciaban mis nalgas o su sexo (ni ganas de saberlo) y entre "pitos y flautas" (nunca mejor dicho) nos reímos como hacía tiempo no me reía con las ocurrencias y los chistes que hacemos los andaluces de cualquier situación. Lo ocurrente que se pone la gente cuando está feliz...
Gente de otras provincias, tríos, besos bi- y besos he-, bocas, pieles, hombres y mujeres de todas las tallas y modelos, manos, nalgas... juegos que surgían como si toda la vida hubiéramos estado haciendo eso... y la sensación de placer que me invadía al ver gozar a mi pareja... Se pierde la cuenta de los orgasmos... cuanto más, de los gemidos.
Atrás quedaron mitos, preguntas que te haces cuando no conoces bien dónde te metes y sobre todo complejos... los complejos quedaron perdidos entre las toallas tiradas en el suelo cerca de la cama y se me olvidó que no me gusta(ba) nada que me vean desnuda... completamente desnuda. Y otra vez de día al salir a la calle, creo que me estoy "pervirtiendo".
La sorpresita de la noche... una "sala de sado" (como la llamaron los dueños) que espero compartir con alguno/a de vosotros cuando vengáis por aquí porque a pesar de que de vez en cuando el inconfundible "plas, plas" de un chico muy fogoso sobre las nalgas de sus eventuales compañeras nos hacía mirarnos y dedicarnos una sonrisa cómplice... me quedé con ganas de dedicar más tiempo a los azotes...
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Bilbo dijo
Ya conoces mi admiración por ti en cuanto a estos temas del spanking... pero es que cada vez que te leo no puedo dejar de pensar en la luz, en el faro que representas... y la palabra que me sale al temrinar de leer tus blogs... es ¡gracias!
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gracias por hacer normal lo que otros consideran extraño...
Un beso
29 Julio 2008 | 05:49 AM