Cánido prescindible...
A luna... que me pregunta dónde está estos días mi vena literaria...
A mí lo de sacar la fusta y trazar el mapa del tiempo sobre unas nalgas no me cuesta trabajo alguno. Es como algo innato que hubiese estado ahí siempre y que curiosamente no atenta contra mi educación a pesar de que en el colegio me decían "A los chicos no se les pega¡¡" Por extensión, siempre supuse que a las chicas tampoco...
Después, como switch, la primera vez que di una azotaina a un chico me costó bastante decidirme, fue como algo que me "chocaba" y tuvo que acudir a todas sus dotes para cabrearme lo suficiente como para que me lo pusiera en las rodillas.
Ahora ya lo de que a los chicos no se les pega ni me lo planteo... les azoto y punto... sobre todo cuando el chico en cuestión disfruta tanto como yo de los azotes.
Después llegó el tema de las cuerdas y tampoco me resultó difícil (sí en la técnica pero no en el concepto) atar a alguien. De hecho, está entre "Mis Favoritos" en cuanto a prácticas eróticas.
Sin embargo, dentro de mi educación hay una parte que aún no he conseguido dejar atrás y me resulta casi imposible olvidar mis principios y dejarlos a un lado cuando a humillación se refiere. Me cuesta horrores... incluso cuando sé que al chico en cuestión le gusta, le excita, lo necesita, lo suplica... me sale más de dentro llamarle
"Cánido prescindible" en vez de "Perro inútil"... conste que no lo hago, una aún tiene dignidad... pero no es por falta de ganas y bien que se han reído cariñosamente algunos amigos de mi peculiar manera de ser "educada" durante una sesión. Un "Ama culta" que decían por ahí algunos...
He recurrido incluso a pedir consejo a otras Dominantes y Amas mucho más experimentadas que yo porque lo de mi falta de instinto para emplear palabras soeces empieza a ser un poco patológico. Tampoco debo ser la única, a juzgar por la divertida velada que pasamos en una ocasión con una entrañable pareja de amigos recopilando insultos e improperios que sonaran creíbles para decir durante una sesión. Todavía me parto cuando recuerdo algunos...
Ya sé que ésto es un juego y que quien coge cartas sabe lo que hay y lo que quiere. Sé que no humilla quien quiere, sino quien puede... y que quien se entrega voluntariamente sabe a lo que va y la humillación verbal queda dentro del ámbito de los juegos consentidos entre adultos pero aún así... !!es que me cuesta tanto¡¡
En fin, me veo practicando con la almohada a la cual, por lo extraño que me resulta, nunca la he azotado ni he probado con ella técnicas de shibari pero insultarla... cualquier día de éstos, cuando me pille bien cabreada, empezaré a llamarla todo aquello que nunca, hasta ahora, me ha salido decir a un sumiso...
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Cometospk dijo
Dice un refrán que lo cortés no quita lo valiente, así que si te sientes más cómodo llamando cánido prescindible a tus subditos, ellos agradecerán como deben el trato de un ama culta.
Creo que si es cuestión de humillar, unas palabras bien dichas acompañadas de una buena gestualidad valen mas que doscientos tacos y soeces libelos, mi querida Selene.
Un beso muy fuerte
3 Diciembre 2008 | 01:00 PM