El anillo de O (Hamburgo Bdsm) - 04
Una vez me dijeron que en cuanto apretaba las cuerdas de mi corset mi mirada se hacía más dura. Más agresiva. Como ocurre con otras amigas Dominantes a las que he visto azotar a sus sumisos, hay momentos en los que ni una misma se reconoce.
Llegué al local y me recibieron dos chicas. Una de ella preciosa, con un escote de vértigo y unas tetas increíbles. K. no había llegado así que empecé a hablar inglés pero ellas no lo hablaban y empezamos a comunicarnos por gestos hasta que en un momento de rabia porque no me entendían solté una frase en español e I.. me dijo "¿Tú eres española?". Ella es portuguesa pero habla muy bien español y por fin pude tomar la cerveza en una copa y no en una enorme jarra. Después, I. me presentó a un chico que también habla español y estuvimos charlando los tres un rato hasta que empezó a llegar gente para la fiesta.
La gente venía vestida de código y entraba por una puerta lateral directamente a las instalaciones de abajo sin pasar por el restaurante pero yo esperé a K. porque realmente lo que yo quería era mirar y empaparme del ambiente general de una fiesta Bdsm en Hamburgo. Mientras tanto, el chico, N. me dijo que si yo quería podíamos jugar abajo. En su mano no había anillo así que le pregunté qué rol tenía y me dijo que él sería lo que yo quisiera que fuese. Tenía truco, pero yo no lo sabía.
Aplacé la decisión y mientras tanto llegó K., tomamos "Noch ein Bier" y esperé a que él me dijera que era un buen momento para bajar. Bajamos solos y N. se quedó atrás. Llegar abajo fue como entrar en Roissy. Todo el mundo iba impecablemente vestido, preciosos corsets, cuero, botas. La gente se repartía en las distintas habitaciones y jugaba con mucha naturalidad. Allí nadie se molesta porque mires. Es más, hay bancos y asientos preparados para quienes sólo van a mirar.
Vi escenas muy fuertes, cosas que pensé que sólo pasaban en las películas de Bdsm extremo pero todo era real. Vi los azotes más fuertes que había visto en mi vida, latigazos que restallaban en la piel desnuda, escuché los gritos más desgarradores y llegué a pensar que de allí alguien saldría en ambulancia pero luego esas mismas chicas que lloraban desconsoladas, gritaban y suplicaban a voz en grito eran desatadas y besaban a sus Amos, las abrazaban y desnudas, las conducían a la zona de copas que hay abajo y ellas bebían, sonreían y exhibían los cuerpos marcados y una sonrisa en la cara.
También había escenas de Dominación muy bonitas. Amos elegantes que llevaban a sumisas preciosas cogidas de la cadena. Cuerpos esculturales. Chicos arrodillados ante mujeres poderosas. Y personas como K. y yo que íbamos y veníamos, mirábamos, difrutábamos. Yo estaba muy bien mirando cuando llegó N. desnudo y me dijo que estaba preparado si yo quería. Como no esperaba participar no llevé ningún implemento y me serví de mi mano y de una estructura para inmovilizar sumisos en un juego que apenas se prolongó unos azotes, eso sí, bien contundentes, antes de que N. empezara a desobedecer mis órdenes y a intentar tener sexo conmigo. Entonces eché mano de mi lado más Dominante, paré el juego, que ya no era mi juego y despectivamente le ordené vestirse y marcharse. No volví a verle en toda la noche pero sentí el dominio y el control de quien dirige su juego y su vida.
El resto de noche, mientras permanecí allí, la dediqué a charlar con K., a mirar, me sentía excitada viendo tanta gente que jugaba libremente, sin tabues, sin puertas, sin cerrojos, a la vista de todos los ojos y mirando ellos a su vez. K. fue extraordinariamente amable conmigo, todo un caballero alemán, que entre risas y charla sólo me dijo en un momento dado "Lástima que tu anillo no esté en la mano derecha". Yo sonreí y pensé "Lastima que tu anillo no esté en la mano derecha" pero no dije nada.
Ahora sé que quiero volver a Hamburgo.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?





Alfil dijo
Buenas noches.
He llegado hasta este post desde Pervertidox y he querido felicitarte por la experiencia.
Muchas veces, después de darnos una vuelta por otros paises, al volver, parece que estemos siempre quejándonos por lo que tenemos aquí. La realidad es que no es tanto que nos quejemos sino que deseamos alcanzar esa "normalidad" que vemos fuera.
Me gustaría preguntarte (es una pregunta trampa) si viste a mucha gente con cámaras por ahí o si la gente estaba más preocupada de disfrutar de lo que hacía. (el tema discreción es sagrado)
En cuanto a las prácticas, y mucho más en el tema dolor, tendrás que reconocerme que se conocen y practican a un nivel mucho más intenso que aquí (hablo en general claro) y asi mismo que allí el dresscode se disfruta en lugar de usarse sólo para "cruzar la puerta" o "como disfraz" lo cual hace que se cree un ambiente distinto.
Me alegra enormente que tu experiencia fuera positiva (también hay decepciones a veces fuera) y que la compartas aquí en tu blog que, tras haberlo descubierto seguiré interesado.
Y a todo eso, tengo que comentarte un par de cosas por el tema de mi calendario, pero eso ya ... mejor te mando un e-mail.
Un saludo.
Alfil.
11 Abril 2009 | 12:27 AM