Entre mis cuerdas ...

Foto tomada con luz negra tras una suspensión a isilion{MLS} de forma que sólo se ven las cuerdas (no he suspendido al hombre invisible).
Ayer, tras una sesión con isilion{MLS} no me quedaban fuerzas para ponerme a postear así que colgué las fotos y hasta hoy, durmiendo como un angelito. Así es como me siento últimamente tras una sesión. Una tranquilidad inmensa, relajación absoluta. Como dije en otro post, un estado al que sólo se llega tras múltiples orgasmos.
Hace una semana hizo un año de la primera sesión que tuve con isilion{MLS} y ayer estaba recordando cómo ese día ambos estábamos bastante nerviosos. A él se le caían las cosas de las manos intentando recordar si tocaba arrodillarse o ponerse en alguna posición concreta. Yo tenía un guión mental de todo lo que iba a hacer, en qué orden, cómo y cuando. Pero fue estupenda. Como todo lo que haces por primera vez, fue maravillosa. Supongo que por eso hemos seguido adelante. No es posible encajar tan bien con todos los sumisos y por supuesto tampoco con todas las Amas.
Con isilion{MLS} he practicado y aprendido todo lo que después he aplicado a otras sesiones. Ha sido mi campo de ensayo en más de una ocasión. Suerte, que no me arriesgo en exceso con cuestiones peligrosas pero las que vamos haciendo se afianzan con fuerza.
Ahora, me sorprenden y me enorgullecen cosas estupendas de su forma de actuar. Sobre todo, estoy orgullosa de cómo he podido educarlo partiendo desde cero . De cómo ahora me satisface en el más mínimo deseo e incluso se adelanta a ellos. Ayer, sin ir más lejos, antes de empezar la sesión tuve que salir del local a por unas cosas que había olvidado. A la vuelta, la imagen al abrir la puerta con él desnudo, en posición de sumiso, el collar ante él en el suelo... uffff!!! Cuando entré, avanzó hacia mí sosteniendolo en la boca para que yo se lo pusiera mientras él estaba arrodillado. Lo recuerdo y se me eriza la piel al pensar cuanto ha llegado a observarme, conocerme y por tanto, satisfacerme.
Luego está el tema de las cuerdas. Él sabe cuando voy a hacer algo nuevo, sabe que el riesgo aumenta en esos momentos. Pero también sabe que ante cualquier duda no seguiré adelante y que no me importará parar y rectificar. Hablamos mientras le ato, le cuento qué estoy haciendo, cómo y por qué. Y él se deja entre mis cuerdas, se relaja, se pierde en sí mismo hasta el momento en que está en el aire y desde ahí, abre los ojos, besa mis manos y disfrutamos de esos momentos tan intensos.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?






cantantealemana dijo
Sugerentes fotos y grandes avances.
Besos a ambos
24 Agosto 2009 | 12:23 AM