De esa realidad tangible. Látigos y sumisión.

Cuando la realidad llena todos los huecos es difícil encontrar tiempo para actualizar blogs, visitar los de amigos y conocidos, páginas webs, foros, etc. Además, tras una sesión me queda esa sensación de relax, de haber llegado a un punto donde me siento bien conmigo misma y he sido capaz de disfrutar con mis sumisos que lo que menos me apetece es ponerme a postear. Es algo que me gusta mucho. Sentirme así y saber que ellos también sienten lo mismo. Lo noto en su piel, en su excitación y por supuesto, ellos me cuentan lo que ha sido para ellos cada sesión y por ahora, ambos comparten conmigo esta sensación de plenitud con las sesiones.
Algunas semanas están siendo dos o más sesiones, con ellos y con algún otro perrito callejero que se acerca por aquí. Y luego, las fiestas en fin de semana que cuando no son organizadas se organizan sobre la marcha para recibir invitadas que siempre son gratas por aquí. Entre éstas, hace un par de findes tuvimos la esperada y anunciada visita de Mansis y alborotada que espero se llevaran una grata impresión de nuestra mazmorra, al menos así nos lo hicieron saber en mensajes posteriores.

A mitad de semana, la visita de arfan{MLS} me dio la oportunidad de probar con él la cera (en grandes cantidades) y las reacciones que produjeron en él cada una de las gotas provocaron en mí momentos de gran excitación y disfrute. De esa sesión no voy a publicar nada por su alto contenido más que erótico, pornográfico. Este finde tocó vida social "al otro lado", no sólo de Bdsm vive el hombre (y la mujer tampoco) y el tiempo se llenó con conciertos. También, una preciosa sesión de tarde de domingo donde decidí que era hora de que isilion{MLS} probase el látigo por primera vez redondeó una semana estupenda.
Del uso del látigo hablabamos la semana pasada con una persona de mucha experiencia. Hay mucho desaprensivo que no sabe qué tipo de arma tiene entre manos y dejarse azotar así no es algo que un/una sumiso/a pueda ni deba hacer con cualquiera y a la vez, manejar el látigo es una de las asignaturas más difícil que un/a Dominante tiene que aprender. El que yo uso es cortito (pero matón) así que no tiene mérito alguno, un par de metros se manejan bien en cualquier sitio, pero sé, que hay por ahí verdaderos artistas del látigo que saben de verdad cómo romper la barrera del sonido y trazar bonitas líneas rojas en la piel de las sumisas.
No sé qué experiencias tienen los demás con el látigo, pero ayer, por unos instantes me sentí una mezcla de mujer poderosa, con el control absoluto de una situación delicada y cierto arqueólogo famoso. Pero mucha responsabilidad. Cada vez que dejaba caer el látigo sobre la piel casi aguntaba la respiración para no distraerme y dar en mal sitio. Era algo que siempre había deseado, tener entre mis manos la voluntad de un hombre y el látigo.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?






seto sao sade dijo
Hoy tengo suerte.
28 Septiembre 2009 | 09:10 PM