Atando cabos...

A veces las cosas surgen, sin preparar, sin haberlas pensado. Es entonces cuando la casualidad pone en tus manos nuevas experiencias y cuando más se disfrutan. Con la espontaneidad de lo que encuentras a tu paso. Cuando ya pensaba que iba a ser imposible ir a ver la exhibición de Esinem del viernes 13 en el Dark Sabbat me surgen cosas por Madrid y mi viaje me da la oportunidad de disfrutar de este día en la mejor compañía posible. Porque además, allí, me reencontré con tantos amigos y conocidos que sería imposible mencionarlos por aquí. Siempre es un placer volver a ver a personas tan especiales como lo son para mí muchos de los que estaban por el Dark el viernes.
Después del cálido saludo de todos los amigos, sólo puedo contar que disfruté muchísimo de la exhibición. Desde que Esinem sale a la zona iluminada bajo el aro empieza a percibirse un control con las cuerdas impresionante lo cual me esperaba ya que sus vídeos los conozco bastante bien y de sus habilidades ya tenía conocimiento.
Lo que no había visto hasta este momento y sí me impresionó mucho fue su sensualidad a la hora de relacionarse con la modelo/bondagee. Cómo pasaba las cuerdas por su cuerpo, con una mezcla de Dominio y erotismo, cómo la mueve una vez que la tiene en el aire y su forma de interactuar con ella durante toda la exhibición sí me transmitió una carga erótica importante y me trasladó en cierta manera un concepto no distinto porque ya había visto otros atadores que ponen la misma pasión en sus juegos pero sí de una fuerza y una sensibilidad en sus justas proporciones que hicieron del momento un bello espectáculo.
Fueron dos performances, a cual más llamativa y aunque había momentos en los que yo no entendía por qué una cuerda iba por un lugar determinado o un nudo apretaba con una tensión concreta, luego llegué a la conclusión de que cuando se tiene ese dominio de las cuerdas hay más lugar a la improvisación y a la interpretación personal a partir de unas bases de técnica y seguridad. Improvisación que evidentemente dependerá siempre de la experiencia que se tenga con ésto porque cuando estás empezando a atar (y a pesar que lo que yo hago reconozco que es muy arriesgado) lo mejor es no salirse mucho de lo que ya sabes que funciona (por si acaso). Eso sí, en mi osadía habitual y tras haber tomado nota de algunas de las cosas vistas, espero ir progresando adecuadamente en este arte tan maravilloso como es el shibari.
Tras una noche tan interesante, como es de esperar, el resto del fin de semana no ha desmerecido en absoluto a esta primera noche en Madrid . No sólo eso, sino que ha sido especialmente intensa y placentera, gracias también a la compañía de dubbio{ }, pero esa ya... es otra historia.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?







sumisasmorgol dijo
Coincido contigo en la redacción de tu último post.
La sensación cuando tiran de las cuerdas es tan excitante... tan delicada y tan sugerente... tan intima que te recorre una ráfaga de placer por todo el cuerpo dejandote liberada, entregada a las manos suaves y firmes de quien te ata y te somete
Es muy sexy
Besos
16 Noviembre 2009 | 11:36 AM