Yute, sudor... y lágrimas

Me quedé entre nos Nu2 con ganas de hacer más de lo que el tiempo dio de sí. Y como este tipo de cosas hay que remediarlas lo antes posible, propuse hace unos días a diana un Nu3... o segunda parte (in private) de la fiesta. El tema de las cuerdas tiene varios requisitos, el primero es que te gusten de verdad, que te aporten y te hagan sentir, sin eso, es como empaquetar y no tiene nada que ver con lo que se puede disfrutar cuando del shibari sale un sentimiento.
El segundo es disponer de una modelo que lo disfrute tanto o más que el/la atador/a, flexible y a la vez fuerte y sobre todo con mucha capacidad de entrega. En ese tema, con diana, he encontrado esa parte que me hacía falta para empezar a tomarme en serio esto. Con ella he avanzado como antes no había podido. A pesar de tener buenos sumisos a mi disposición de los que estoy muy orgullosa como Ama, no habíamos tenido la disponibilidad necesaria para adentrarse un poco más en este arte.
Aprender no es fácil, hay que tener mucha paciencia, especialmente si una vive lejos de la mayoría de posibilidades de aprendizaje y termina optando por ser autodidacta (aunque grandes atadores se han formado así, dicho sea de paso). Creo que se requieren dos P para avanzar: Paciencia y Pasión y de ninguna de ellas ando falta precisamente. No sé si realmente todo el mundo es consciente de las horas de aprendizaje que cuesta cada nudo y de que a veces, una de estas sesiones se llena de yute, sudor y lágrimas...
Seguiré, por mucho tiempo, tanteando lentamente este maravilloso campo. Pero sé, que poco a poco, con la humildad necesaria para decir que al menos ya sé hacer el nudo básico, podría empezar a aprender algo más. Y en ello me encuentro... atando y desatando con paciencia y pasión, ahora que tengo, una diana a la que atar.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?



