BDSM 2.0

Me gusta el BDSM 2.0.
El que ha superado "Historia de O" pero le reconce su lugar como clásico de la literatura temática y su responsabilidad a la hora de despertar fantasías en mentes que aún no ponían nombre a los deseos y aún así, sabe que "O" tiene que ir a trabajar o estudiar todos los días y no puede esperarnos desnuda con las nalgas expuestas para cuando lleguemos de la oficina.
El que conoce el protocolo pero decide si lo utiliza o no y cuando y cómo hacerlo pero habitualmente mantiene una actitud relajada y distendida con sus sumisos/as. El que conoce el "Mundo Gor" pero también sabe que como juego de rol puede ser divertido un rato pero no puede constituir una forma de vida.
Me gusta el BDSM 2.0. porque ha salido a la calle, ocupa carrozas el Día del Orgullo y también se siente orgulloso de exhibirse. Porque ha sido capaz de hablar cara a cara con la sociedad a través de programas que han mostrado con mayor o menor acierto que somos gente "normal".
Porque es un BDSM más fetichista, más estético y más visual que el que ocupó oscuras y lóbregas mazmorras. Porque se viste de fiesta y sabe relacionarse sin esconderse más de lo que el sentido común aconseja. Un BDSM que se vive ahora en locales abiertos donde lo mismo se azota que se ve una película o se monta una fiesta donde prima la diversión por encima del BDSM. Prueba de ello es el ambiente "friendly" que ha conseguido "El Nido del Escorpión", por ejemplo.
Me gusta, porque los locales BDSM españoles no están en suburbios donde hay que acceder con santo y seña y porque locales que no lo son abren sus puertas a esta tendencia sin problemas.
Porque abundan las páginas web, las redes sociales, los blogs...etc. y la información disponible es amplia y contrastable. Atrás quedaron antiguos foros donde leí, en los albores de internet, barbaridades de tal tamaño que me mantuvieron tras la pantalla mucho tiempo.
Pero sobre todo me gusta porque su gente, o al menos la mayoría, son gente inteligente, divertida, con vidas plenas dentro y fuera del BDSM. Capaz de moverse por nuestra geografía y sembrar amistad y cariño por donde van pasando. Capaz de tomar unas cañas, de celebrar un carnaval o unas lupercales con la misma pasión con que acueden a una "Barcelona Fetish Weekend", por ejemplo. Y aunque, desquiciados/as hay en todos sitios, la visibilidad y accesibilidad del BDSM está haciendo que estas personas, que no deberían practicar algo que ni siquiera ellos aceptan en sí mismos, sean más localizables y pueda mantenerlas lejos de mi entorno.
También, porque las redes nos han permitido entender más y mejor, saber qué es normal y cuando nos están tomando el pelo o están abusando de nosotros/as. Nos han permitido alejarnos de individuos potencialmente peligrosos y de desquiciados que antes se amparaban (mucho más que ahora) en el anonimato para sacar sus instintos agresivos y maltratar mujeres que buscaban entregarse a alguien como último fin de sus vidas.
No es un BDSM perfecto, tiene también sus defectos. Defectos que poco a poco creo que irán limándose gracias al esfuerzo de comunicación que hacen personas que desinteresadamente comparten información y buenos ratos con el resto. Vamos hacia un BDSM 3.0. pero ahora mismo, este es el BDSM que siempre quise vivir.
Por todo esto, porque dentro de este BDSM 2.0. de ambiente erótico-fetichista-festivo he encontrado lo que siempre he querido tener, hoy sigo disfrutando plenamente del BDSM de la misma forma en la que deseo estéis disfrutándolo vosotros/as.
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?



