Improvi-sados (III)
Noche de sábado que se presta con generosidad al juego. La compañía es grata y ellos juegan creándose su propia intimidad mientras yo crucifico mi cansancio en el cuerpo de diana{MLS}.
Sellamos una nueva amistad atándola entre cáñamo y yute y escuchamos las órdenes claras y a la vez comprensivas de nuestro compañero de juegos.
Compartimos espacio pero entre ambas parejas palpamos un muro invisible que hace de cada escena un mundo propio. Cada uno refleja la intensidad del momento que contiene.
Gracias Mario J., es maravilloso conocer gente, atar sensaciones y crucificar cansancios...
Un cóctel explosivo... azotes, erotismo, sensualidad... un blog para los que viven una sexualidad diferénte... ¿te atreves?



